A José le quitaron la túnica de colores que su Padre Jacob le había regalado, pero no pudieron quitarle el sueño que su Padre Celestial le había mostrado. Que te quiten la túnica pero que jamás y nunca te roben el sueño.
A José le quitaron la túnica de colores que su Padre Jacob le había regalado, pero no pudieron quitarle el sueño que su Padre Celestial le había mostrado. Que te quiten la túnica pero que jamás y nunca te roben el sueño.