La adulación es peor que el falso testimonio, porque éste no corrompe al juez, sino que le engaña; en tanto que la adulación corrompe el juicio, encanta el entendimiento y le hace inaccesible a la verdad.
La adulación es peor que el falso testimonio, porque éste no corrompe al juez, sino que le engaña; en tanto que la adulación corrompe el juicio, encanta el entendimiento y le hace inaccesible a la verdad.