Tan pecado es la vanidad que pisa sin razón a los humildes, como lo es la falta de orgullo que hace que uno viva sólo impulsado por el devenir y el esfuerzo de los que luchan.
Tan pecado es la vanidad que pisa sin razón a los humildes, como lo es la falta de orgullo que hace que uno viva sólo impulsado por el devenir y el esfuerzo de los que luchan.